Es prioritario desarrollar la lucha política en las calles

Es prioritario desarrollar la lucha política en las calles

Venimos de unos intensos años de movilización y lucha que aparentemente no han sido capaces de cumplir las expectativas de muchas de aquellas personas que reforzaron las filas de los movimientos sociales y políticos, o que participaron en las protestas.

Lejos de alguna victoria táctica del movimiento popular en todos estos años la gente ha venido viendo como sucesivamente se implementaban las medidas de ajuste neoliberal y los recortes en servicios públicos se generalizaban, haciendo que el desánimo y la desmovilización se adueñasen de nosotras, perdiendo la perspectiva de acumulación y organización de fuerzas antagonistas por la ruptura, llegando a una errónea conclusión de que “luchar no sirve para nada”.

Tras la irrupción de Podemos en las pasadas elecciones europeas, mayoritariamente, se ha instalado el pensamiento de que es por la vía electoral la única manera que tienen las capas populares de cambiar las cosas. Si no todas, al menos sí en parte, y desde entonces el ciclo de movilización y confrontación popular se ha venido erosionando hasta que se ha roto.

Es responsabilidad de las organizaciones de izquierda analizar adecuadamente los escenarios a los que nos enfrentamos las mayorías populares, evaluar los diferentes riesgos y oportunidades, e intentar crear los escenarios más adecuados para el desarrollo de la lucha. La lucha política tiene diferentes escalas de intensidad y progresivos grados de evolución, y se desarrolla en diferentes ámbitos.

Tras las elecciones europeas, en la que se ha vislumbrado la posibilidad de cosechar una mayoría electoral de las izquierdas que permita comenzar a acumular poder político, los espacios para la unidad de la izquierda se han monopolizado el debate y atención de movimientos sociales, ciudadanos y políticos.

Antes del verano, desde Puyalón de Cuchas planteábamos que la unidad de la izquierda debía darse en torno a la defensa de propuestas, programas e ideas enmarcada en una estrategia de movilización, lucha, acumulación y articulación de un movimiento popular anticapitalista capaz de empujar y forzar, con el tiempo, el cambio social y político. Con el tiempo vendría la confluencia electoral, enmarcada y subordinada ésta a la unidad en la lucha. Pues bien, las recientes elecciones europeas en las que las nuevas formaciones progresistas obtuvieron unos excelentes resultados imposibilitan tal vinculación de los espacios emergentes para la lucha institucional de la necesaria e imprescindible luchas de masas.

La izquierda soberanista, consciente de la compleja situación y ante el reordenamiento en el campo de la izquierda, no ha querido –como pretendía inicialmente- vincular ambos ámbitos de lucha y ha apoyado –inicialmente- cuantos procesos de confluencia electoral de las izquierdas se han venido conformando a lo largo y ancho del país, así como ha promovidos estos espacios en el ámbito aragonés.

En Puyalón seguiremos trabajando por el desarrollo y crecimiento de los diferentes frentes de la lucha política, dándole central importancia a la lucha de masas que nos permita construir la Unidad Popular necesaria para la conquista del poder, más allá del gobierno institucional.